sábado, 31 de julio de 2010

Estrés

En estos mismos instantes estoy hablando con él. Dios, ¿qué estoy haciendo?

Lo único que estoy logrando con todo esto es el tener que contener a mi corazón para que no explote. No es acerca del tema que estamos hablando, pero si de lo que siento cuando dice ciertas cosas. ¿Viste cuando ves la imagen de una chabona que él dice que es la chica perfecta? Ahí es cuando uno se mira en el espejo, y no ve lo que quisiera ver. Al contrario, ve una cosa totalmente distinta. Ve lo que no quisiera ver. Ve la realidad.

Yo creo que no soy fea. Bah, eso es lo que mis amigos me dicen, y un par más. Pero nunca me dijeron "¡Qué chica más linda!". No no, jamás. Y si lo dijeron, seguramente era demasiado chiquita como para recordarlo.

Me siento impotente de solo pensarlo. Se que Dios por algo se le plació hacerme así, ¿pero por qué tuve que enamorarme de una persona que no tiene gustos acorde a lo que yo soy? O sea, se que siempre, pero siempre, tuve complejos, por como me veía, por mi gordura (cuando era chica, que pesaba como 10 kg más que ahora) y hasta por mi forma de ser. No estoy del todo desconforme, pero también mis pensamientos no están exentos en pensar que no soy perfecta. Siempre me instaron a serlo, aunque sea solo académicamente. Pero yo no estaba conforme, yo siempre quise más. Y cuando empecé a ver lo que yo era, no me gustó. No me gusté.

Ahora la cosa mejoró bastante, pero cuando el amor de tu vida dice esas cosas, miras a las imagenes y empezas a comparar, y ahí esta el problema, porque tu mente empieza a divagar por cosas como "pero me podría operar, me tiño, me arreglo...". WTF? Ni a palos.

En estas circunstancias quisiera que mi Yo Original le pegue una piña a mi Yo Influenciable, para que se duerma por un buen tiempo, hasta que el primero pueda reordenar mis prioridades. ¿Cómo puede ser que llegué a pensar eso? ¡Por un hombre que ni siquiera se si siente algo fuerte por mi! Tengo que dejar de pensar en cosas que al final no tienen sentido, porque solo logro sentirme mas miserable.

Encima, ahora viene este otro chico que hace exactamente 7 meses había empezado algo, pero solo duro 1 mes. El problema es que quedó re enganchado, y yo ahora no se qué más decirle para que no siga teniendo falsas ilusiones de algo que yo no estoy dispuesta a hacer. Hace una semana está en la ciudad, y solo lo había visto una vez, para el Día del Amigo, en el cual se puso mal porque yo no le prestaba atención. No pensaba hablarle, pero hoy me llegó una carta de su parte que prácticamente me decía la esperanza que el seguía teniendo de que empecemos de nuevo. Fueron 2 hojas, o sea 4 carillas en las cuales me habló de todo.

Y en estos momentos, con el estrés que estoy teniendo, no me vino muy bien esta carta, más que para recordarme la mala decisión que tomé al haberme metido con él sentimentalmente. En verdad no tenía ganas, pero le respondí, bastante frívola, pero preferí ponerlo así.

Y bueno, parece que sigo en el torbellino de dudas, sorpresas y cosas que en verdad, en este época del año, no tengo ganas de enfrentar... Creo que extraño poder quedarme en casa, durmiendo y desestresándome. En verdad lo extraño.

En estos días veo en poner el resto de la historia. Me duele mucho la espalda, en verdad. Si o si, esta semana directo al kinesiólogo...

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