Yo solo digo que ya no me importa. No debe importarme las opiniones de los demás o la poca fe que tengan en mi. Hay cosas mas importantes en que pensar, no?
Es tiempo de distraerme con un par de cosas vanas, y mentalizarme en mi futuro hasta que el llegue. Porque ahi es cuando se ven las diferencias...
Aunque suelo ser tan egoísta que quiero tener el mejor de los futuros, solo para que echarle en cara silenciosamente a la gente que no cree en mi... Y que no cree que puedo ser mejor de lo que esperan...
Eso es egoísmo? Probablemente si. Pero seguro eso me ayudará a superarme cada día más.
Se que a pesar de todo, quiero ayudar, y no importa lo que piense o sienta ahora, se que en el fondo tengo buenas intenciones, que lo que voy a hacer, aunque termine siendo poco o que no lo vea todo el mundo, voy a tener tal gratificación que todo habrá valido la pena.
Así de corta la hago, ya está... Y a vos, te voy a mostrar de lo que te vas a estar perdiendo...
:)
sábado, 26 de junio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
La despedida
Esta semana fue terrible para mi...
Empezó todo con un sentimiento... Soledad, que siempre esta ahí latente y no me la puedo sacar, por mas que quiera. Quise convencerme de que no hay razones para que este ella ahí, que tengo amigos, tengo gente que me quiere, pero a veces es mas fuerte que yo.
Fue el otro viernes, que a la mañana ya estaba con el ánimo por el piso, pero traté de levantarme y estar de buen humor, ya que era el cumple de dos de mis mejores amigas. Hice todo lo posible, lo intenté realmente, me esforcé en sacar una sonrisa verdadera, pero me fue inevitable quebrarme... Prácticamente salí corriendo para afuera a descargarme... Después seguí llorando, pero estuve mucho mejor al poco tiempo...
Hacía mucho que no contemplaba de esa manera las estrellas... Gracias Dios...
Esta semana pensé que ya estaba, que nada peor me podría pasar (interiormente), pero me equivoqué. Este miércoles que pasó me entero de que mi "chico" se va a vivir a otra ciudad. Bueno, en cierto sentido estaba muy feliz por el, ya que es una decisión que el mismo tomó. El problema estuvo cuando empecé a pensar en lo nuestro.
Hacia mucho que no saltaban las lágrimas de mis ojos como ese día, el 16 de junio, como a las 14:30 hs. Era la misma sensación que había tenido un año y medio atrás, cuando decidió irse a trabajar a otro lugar, porque prácticamente estábamos en la misma situación que ahora.
Quise hablar con el, pero cuando pudimos solo alcanzó el tiempo para estar una vez más con el... El problema fue cuando se fue, y mi corazón empezó a gritar desesperado, como si la única salida a este martirio fuera que el no se vaya jamás. Le envié un mensaje y le dije lo que yo quería: estar con el, aunque sea a distancia, pero no quería perderlo de esta manera. Pero fue inútil, hasta yo sabía que de ninguna manera iba a funcionar, y él no me iba a contestar ese mensaje.
El lunes fui a visitarlo por última vez, junto con otro amigo y estuvimos casi toda la tarde en su casa. Hace poco note que nosotros tenemos un arte que no se da en muchas relaciones; podemos vernos, hablar y reír como si no pasara nada entre nosotros, como si simplemente fuéramos amigos, como si todo lo que pasó no hubiese existido. En cierto sentido me duele eso, pero a veces la careta es menos dolorosa que la realidad.
Me despedí de él antes de entrar en el colectivo de vuelta a casa, y ya no miré atrás.
El miércoles a la tarde él se fue. Sólo alcancé a mandarle un "Buen viaje! Que Dios te bendiga muchísimo! Éxitos!"... Qué es un mensaje así después de todo lo que pasamos? Me pareció patético, pero debía hacerlo, ya que no se si lo volveré a llamar en un buen tiempo.
No se, ahora que lo pienso un poco más en frío, veo que otra vez y sin pensarlo le entregué mi corazón a alguien que tal vez me fue correspondido, pero que no pensaba en un mañana para esta relación. Obvio que iba a ser muy difícil, y hasta yo no le veía mucho sentido continuarlo, ya que, o se iba él, o me iba yo el año que viene. Pero en cierto sentido tenía la esperanza de que él quisiera luchar un poco más por esto. No se, tal vez tuve demasiadas expectativas.
A pesar de todo esto, se que algún día e inevitablemente, nos vamos a volver a encontrar. Seguramente en otras situaciones, pero tengo una mínima esperanza que después del invierno, de la semilla vuelva a aparecer una flor. Es muy iluso ese pensamiento de mi parte, pero no voy a negar que me encantaría que fuera así.
Te amo. Esta es mi última vez. Hasta pronto...
Empezó todo con un sentimiento... Soledad, que siempre esta ahí latente y no me la puedo sacar, por mas que quiera. Quise convencerme de que no hay razones para que este ella ahí, que tengo amigos, tengo gente que me quiere, pero a veces es mas fuerte que yo.
Fue el otro viernes, que a la mañana ya estaba con el ánimo por el piso, pero traté de levantarme y estar de buen humor, ya que era el cumple de dos de mis mejores amigas. Hice todo lo posible, lo intenté realmente, me esforcé en sacar una sonrisa verdadera, pero me fue inevitable quebrarme... Prácticamente salí corriendo para afuera a descargarme... Después seguí llorando, pero estuve mucho mejor al poco tiempo...
Hacía mucho que no contemplaba de esa manera las estrellas... Gracias Dios...
Esta semana pensé que ya estaba, que nada peor me podría pasar (interiormente), pero me equivoqué. Este miércoles que pasó me entero de que mi "chico" se va a vivir a otra ciudad. Bueno, en cierto sentido estaba muy feliz por el, ya que es una decisión que el mismo tomó. El problema estuvo cuando empecé a pensar en lo nuestro.
Hacia mucho que no saltaban las lágrimas de mis ojos como ese día, el 16 de junio, como a las 14:30 hs. Era la misma sensación que había tenido un año y medio atrás, cuando decidió irse a trabajar a otro lugar, porque prácticamente estábamos en la misma situación que ahora.
Quise hablar con el, pero cuando pudimos solo alcanzó el tiempo para estar una vez más con el... El problema fue cuando se fue, y mi corazón empezó a gritar desesperado, como si la única salida a este martirio fuera que el no se vaya jamás. Le envié un mensaje y le dije lo que yo quería: estar con el, aunque sea a distancia, pero no quería perderlo de esta manera. Pero fue inútil, hasta yo sabía que de ninguna manera iba a funcionar, y él no me iba a contestar ese mensaje.
El lunes fui a visitarlo por última vez, junto con otro amigo y estuvimos casi toda la tarde en su casa. Hace poco note que nosotros tenemos un arte que no se da en muchas relaciones; podemos vernos, hablar y reír como si no pasara nada entre nosotros, como si simplemente fuéramos amigos, como si todo lo que pasó no hubiese existido. En cierto sentido me duele eso, pero a veces la careta es menos dolorosa que la realidad.
Me despedí de él antes de entrar en el colectivo de vuelta a casa, y ya no miré atrás.
El miércoles a la tarde él se fue. Sólo alcancé a mandarle un "Buen viaje! Que Dios te bendiga muchísimo! Éxitos!"... Qué es un mensaje así después de todo lo que pasamos? Me pareció patético, pero debía hacerlo, ya que no se si lo volveré a llamar en un buen tiempo.
No se, ahora que lo pienso un poco más en frío, veo que otra vez y sin pensarlo le entregué mi corazón a alguien que tal vez me fue correspondido, pero que no pensaba en un mañana para esta relación. Obvio que iba a ser muy difícil, y hasta yo no le veía mucho sentido continuarlo, ya que, o se iba él, o me iba yo el año que viene. Pero en cierto sentido tenía la esperanza de que él quisiera luchar un poco más por esto. No se, tal vez tuve demasiadas expectativas.
A pesar de todo esto, se que algún día e inevitablemente, nos vamos a volver a encontrar. Seguramente en otras situaciones, pero tengo una mínima esperanza que después del invierno, de la semilla vuelva a aparecer una flor. Es muy iluso ese pensamiento de mi parte, pero no voy a negar que me encantaría que fuera así.
Te amo. Esta es mi última vez. Hasta pronto...
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