lunes, 21 de febrero de 2011

Descanso estresante

Pensé que iba a tener tiempo de adaptarme, de poder estar visitando lugares y conociendo. Pero me estoy estresando...

Digo, ¿cómo puede ser eso posible, si solo me la paso en la casa durmiendo, comiendo, paseando un rato y visitando familiares? Fácil. Esta vida me cansa. No lo sabía hasta que vi que todavía me falta un mes para empezar la facultad.

¡UN MES! Es mucho tiempo... Pensé que era menos, pero acá la teoría de la relatividad me está jugando en contra.

Quiero otra cosa... ¡Quiero empezar eso diferente que vine a buscar! ¡QUIERO TRAJIN! ¡QUIERO EMOCIÓN! Quiero tener la oportunidad de estresarme por mi futuro...

Y si, como me dicen: "Es la calma antes de la tormenta, disfrutala porque pronto empezará a llover". Pero prefiero que llueva y saber que estoy yendo para alguna parte, y no que me quedo cómoda bajo un techo... Para eso tengo la jubilación, ¿o no?

Necesito salirme de acá, y lo único que tengo para salir es Internet y la escritura. Yo quería distraerme, quería dejar de pensar para no seguir confundiéndome con cualquier cosa que puede llegar a inventar mi cerebro.

Vivo con esas escenas inventadas por mi mente. Las detesto, por lo menos el 90% de las veces. Empiezo a pensar y construir, armando y desarmando palabras, frases, lugares, climas, olores y todo lo que puede llegar a constar para crear situaciones que nunca existieron y nunca lo harán.

Por ejemplo, nos habíamos quedado sin luz en un momento y en la oscuridad empecé, casi inconscientemente, a crear una situación, parecida a una antes ya vivida. Terminé dándome cuenta lo que estaba haciendo cuando lo nombré... Lo nombré a J. No lo podía creer.

¿En qué estaba pensando? No entiendo.

Vine a este lugar por distracción, y lo que mejor puedo hacer es pensar. La bendita ironía de la vida. Ni siquiera puedo adelantarme con la Facultad, porque no sé que apuntes tengo que estudiar para las cátedras que voy a tener, las cuales tampoco conozco. Y acá mi típica palabra: Rayos...

Y la verdad, para esta altura del día, quiero dejar de escribir. Me sigue carcomiendo las ideas el que me haya llamado el 14 de este mes... Ayyy! Y me acabo de dar cuenta... Me llamó justo el 14 de Febrero... ¡Dios! Siento que esto cada vez empeora.

No... No se si pensar que él no se dio cuenta de la fecha o... No, quiero pensar eso, que fue un pensamiento que le vino y por eso me llamó. Pero, ¿por qué justo ese día? Este chico, ¿qué pretende?

Quiero de una vez por todas sacarlo de mi, o sea... Yo se que ahora es imposible, porque fue una parte demasiado importante de mi vida, y es parte de mi porque es parte de mi historia. Pero... Quiero ser diferente. Quiero cambiar, y eso incluye sacarlo de mis pensamientos.

¡BASTA!

Estoy cansada, ¿acaso nadie se da cuenta? No quiero luchar más. Quiero hacer mis cosas, estudiar y hacer las cosas por mi. No quiero a nadie más en mi vida, por lo menos por un buen tiempo.

Quiero descansar del amor...

viernes, 11 de febrero de 2011

Primer día en la Gran Ciudad

Llegué hoy a la mañana, exactamente a las 5 am. La ciudad me recibió con una brisa fresca en medio de tantos edificios. Me recibió mi familia y ubiqué las cosas en donde pude, ya que el lugar no es muy amplio, pero a pesar de eso es muy hermoso.

Mi nuevo hogar.

Es tan nuevo todo esto, porque sigo sintiendo que vine de vacaciones como muchos años lo hice. Pero ya no, ahora vengo para quedarme. Para aprender las calles, los colectivos, las lineas de subterráneos, los trenes... Para saber como llegar a los diferentes lugares en los cuales los próximos 6 años voy a ir y venir siempre.

Universidad, iglesia, lugares de compra, plazas, etc. Tantas cosas por descubrir y tantas personas por conocer.

Dejé mucho atrás. Mis padres, los cuales sin ellos, este cambio tan grande me hubiera sido casi imposible. Mi iglesia, mis amigos, mi ciudad. Pero más que nada mi comodidad. Ya no estoy en casa donde me hacen todo. Tengo que empezar a hacer las cosas por mi. Y eso en verdad es un cambio.

Ahora vienen cosas nuevas y me emociono por demás de solo pensarlas... ¡Es tan hermosa esta experiencia!

Agradezco a Dios, porque El nunca me dejó ni lo va a hacer. Esta es mi nueva oportunidad de empezar de cero, desde Su voluntad.

¡QUIERO VOLVER A VIVIR!

jueves, 10 de febrero de 2011

Bye

Hαѕтα ℓuεgo мι Boℓѕoи...


...αℓωαчѕ ιи мч нεαят ♥

viernes, 4 de febrero de 2011

Una semana

Estoy nerviosa. Es imposible poder controlarlo.

En una semana más me voy. Por poco no estoy contando los días que me quedan en mi ciudad. Es que me parece tan raro todo esto. Es la vida a la que me acostumbré, y saber que de un día para el otro todo va a cambiar es... Tan triste, pero al mismo tiempo tan emocionante.

Vino mi prima y mi tía de vacaciones, y ellas me van contando todas las cosas que voy a hacer y que tengo que tomar en cuenta. Colectivos, subterráneos, trenes. Calles, horarios, lugares. Todo a gran escala, y todo tan rápido. Cemento, edificios enormes y autos que no paran a ninguna hora.

No es como acá, que a la hora de la siesta ningún negocio está abierto, o como en la madrugada que se escucha un auto de vez en cuando. No. Es distinto. Tal vez eso es lo que me da esa euforia mezclada con miedo y melancolía previa.

Me encantaría saber que voy a poder adaptarme, pero todo lo tengo tan encima que no se que hacer... Dios! Dame un poco de paz en esta situación.

Siento como dejo 18 años de mi vida atrás, en esta pequeña ciudad perdida entre las montañas. Mi ciudad... Mis amigos, mi secundaria, mis padres... Todo conocido que puedo tener. El cruzarme con ellos cada mañana, en la plaza. Mi iglesia, mi música... Nada va a ser lo mismo.

Quiero, igualmente, empezar de nuevo. Sin dolores pasados (o dejarlos atrás), y con todo un futuro emocionante por descubrir.

No se me va a ser fácil, ya lo dice mi euforia, pero se que tampoco estoy sola... Porque estoy con Él, y Él está conmigo...

Espero que eso me de la paz que estoy buscando...