Estoy cansada, de sentirme así, de no saber qué es lo que siento y que es lo que me esta pasando...
Un sentimiento me toca, me llena, me inunda, me desborda...
Tengo ganas de llorar, solo eso, y lo estoy haciendo mientras escribo...
Pero tengo que dejar de llorar, porque eso molesta, porque preguntan y siempre piensan que esta mal.
Por eso lloro cuando estoy sola, cuando nadie me ve... Ahí es cuando puedo decirme a mi misma que no soy tan fuerte, que hay cosas que me duelen, que hay palabras y acciones que me lastiman, sean mías, o sean de otros... Cuando veo que hay esperanzas que ponen en mi de cosas que no las puedo hacer como todos quieren...
Quiero hacer las cosas por mi, por lo que yo creo y espero de mi, quiero saber realmente como soy, y dejar de decirme que estoy mal, defendiéndome ante el mundo (y ante mi) por lo que siento y pienso que soy.
Quiero disfrutar de los días hermosos como ayer, como hoy. Quiero sentarme en el pasto y sentir la brisa en mi cuerpo... Y no pensar en nada... Y no sentir más nada que ese momento...
Necesito sentirme libre de hacer y deshacer como yo quiera, y que nadie espere nada de mi, ni bueno ni malo, ni nada... Y llegar al punto de no esperar nada de mi misma y fluir, armando y desarmando las piezas que están en mis manos, cambiándolas de lugar por solo el hecho de hacerlo... Sin metas especificas, ni objetivos, solo armando el camino en el cual me encuentro...
Quiero llorar cuando se me de las ganas de llorar, porque necesito hacerlo, porque me aguanto y aguanto, y las lagrimas que están dentro duelen cuando no salen...
Necesito sentir paz, esa paz que de a ratos sentí, tan pura y limpia... Esa plenitud que mi cuerpo y alma pueden llegar a sentir...
Quiero descansar...
Mirar el agua, las olas, el cielo, los cerros, la tierra... Todo lo que el sol y la luna pueden iluminar a su paso...
Todo aquello que me da paz y que me hace pensar que no puede haber algo mejor que respirar aquel aire purificado por el viento...
Y mientras tanto camino buscando ese algo que me lleve a esa paz... Corro y pienso que esto es lo que yo elegí, y lloro, y espero que cada decisión y cada circunstancia me lleve a la plenitud, a eso inexplicable e inentendible que yo anhelo tanto...
Porque de alguna manera, se que llorando se me limpian los ojos, para ver todo más claro, porque me libera y me hace recordar que no soy fuerte, que mi corazón se sigue moldeando, que puedo cambiar...
Y el cambio siempre es bueno...


