lunes, 12 de marzo de 2012

Vientre lleno de sueños

Vuelvo, como la lluvia, que siempre vuelve...

Bueno, han pasado muchas cosas desde los últimos posts...

Fue una semana fuerte para mi en varios aspectos. El primero, en el cual me estuve concentrando todo este mes, fue por el examen libre de una última materia que me faltaba para poder ingresar a la carrera. Estudié muchísimo, fui a una profesora particular y me preparé muy bien para poder darla el lunes pasado. Di el examen, tanto escrito como oral, y gracias a Dios me fue muy bien, por lo cual cumplí con un logro personal muy importante.

Pero el segundo aspecto de esta semana que pasó fue algo más shockeante y hasta duro para mi. El sábado anterior a mi examen, arreglé con mi mejor amiga en juntarnos a tomar algo. Había algo raro, porque ya nos habíamos juntado un par de días antes con otros amigos, y ella no es de juntarse muy seguido, pero aproveché que ella tenía ganas y fui. Yo me pedí un capuchino y ella un jugo, y estuvimos hablando por un tiempo. En eso ella me confiesa algo, que iría a cambiar todos los planes que estábamos teniendo hasta ese momento: está embarazada.

Obviamente, el shock no me lo sacaba nada. La manejé como para que ella no se sintiera peor de lo que en realidad estaba, y tal vez no mostraba hacia afuera. Busqué chistes, comentarios, todo lo que pudiera hacerla sonreír, para que aquella culpa que se veía en sus ojos, no contaminara el resto de su cara. Me dolió mucho la situación, pero fui fuerte. Y que la decisión de ella de tenerlo y que sea su hijo, me puso muy feliz. Hablamos de todo lo que íbamos a hacer esa semana: que ella llamara para ver en qué lugar se podía atender, ir al hospital, sacar turnos, hacer análisis y ecografías para asegurarnos que en verdad estaba embarazada, para que si en verdad era así, ella pudiera ir tranquila a nuestra ciudad. (A nadie le conté, que ese mismo día, yendo de vuelta a mi casa, lloré todo el camino...)

La semana pasó, con nuestros viajes hacía el hospital, asegurando todas las cosas necesarias que le pedían los médicos. Fue todo muy agradable, ya que a penas terminábamos con lo que debíamos hacer ese día, nos íbamos a un shopping que está cerca de ahí, a comer algo, pasear, comprar, etc. Las cosas que hacen las chicas, ¿no? Y ya para los últimos días, cuando ya tuvo la ecografía, le contó al resto de su familia que no le había contado, ya sean sus hermanos y tíos.

Pero la parte que se volvió la más difícil y problemática no fue su familia, sino la familia del padre de su bebé.

Yo estuve al tanto de todo lo que estaba pasando, ya que me preocupaba tanto mi amiga, como la reacción que tendrían los padres del muchacho. Estuve, aunque solo por internet, cuando se lo contaron a ellos. Todavía no hablé con ellos por celular, pero bueno, solo espero que las aguas se hayan calmado, aunque por algunos comentarios que vi en internet, la verdad parece que no.

Mañana mi amiga se va de vuelta a nuestra ciudad, y ya no la voy a ver en un buen tiempo. Le ruego a Dios que la protega, a ella como a ese bebé, de todo el mal que la gente le pueda desear. Ya se equivocó una vez, y ahora tiene vivir las consecuencias de todo eso, por lo que espero que otras personas no la hagan sufrir más de lo que puede llegar a hacerlo.

Dios, te pido que la ayudes, la acompañes, le des tus fuerzas y que ella se deje tratar por vos, para que vos seas la fortaleza que sostenga su vida y la de su bebé. Jesús, abrazala con tu amor, tu misericordia, tu bondad, tu paternidad, para que ella no esté sola en todo este proceso, porque yo sé que vos utilizas nuestros errores y los transformas en bendiciones. Vos sos el único que puede hacerlo. Espíritu Santo, traela de vuelta a la vida en Dios, a que crié a ese pequeño en tus caminos, y que sea una generación de cambios, de bendición, de frutos nuevos. Que no sea un bebé más, sino que sea tu bebé, la niña de tus ojos.

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