jueves, 26 de agosto de 2010

Letting Go

It's incredible...

Pude, por fin pude. Fui capaz de decir todo lo que hace tiempo debí haber dicho. Lo dije bien, con algunos reproches, pero lo hice.

Lo que había escrito en la entrada anterior pude decírselo por fin. Hace tiempo que tenía esas cosas en la cabeza, pero jamás me animé o tal vez me importaba demasiado qué pensaría de mi. Ahora estoy viendo mi madurez, pero principalmente la firmeza de mis decisiones.

Hablamos, como siempre, de todo un poco. Pero en una de esas hablamos de lo nuestro. El me dijo lo que no le pareció bien de mi, y yo lo mismo acerca de él. En cierto sentido, tomó responsabilidad de las cosas que había hecho "mal" como yo también de las mías. El tema es que por fin pude decirle, por ejemplo, lo del "círculo vicioso", los 20 pasos hacía la rutina que hizo que todo volviera a suceder y que hizo que se vaya destruyendo eso que habíamos armado, tan rudimentariamente: nuestra relación. Yo ya lo sabía, aunque él no se había dado cuenta de aquello.

También pude, por primera vez, decirle como era mi hombre ideal, mi futuro príncipe y, de manera indirecta, le pude hacer ver que a él le faltaban muchos escalones para eso. Quise hacerle ver eso, no de mala persona ni por algún tipo de venganza, sino para que sepa que mi hombre tipo no está apegado a las características de él, como yo tampoco lo estoy para lo que es su tipo de chica. En resumen, no estoy dispuesta a arriesgar la esperanza que tengo acerca de un futuro prometedor con un hombre utópico pero real en base a mi fe, sólo por él. Ya no más.

Quiero dejarlo ir, ya es tiempo de hacerlo. Lo dije muchas veces a esto, pero es necesario volver a hacerlo, porque con la repetición en el consciente, mi subconsciente va a actuar solo. Le dije que no iba a decir nunca más a lo nuestro, pero que tampoco iba a hacer lo imposible para estar con él. Ya lo acepté, y dicen que ese es el primer paso para una recuperación exitosa. Así va a ser ahora para mi; una recuperación de meses y meses de andar en la esquizofrenia crónica en la cual estaban hundidos mis sentimientos y decisiones.

Quizás al final, nuestras vidas no estaban destinadas a estar juntas. Sólo Dios sabe eso, pero por ahora estoy bien así, y prefiero estar así por un tiempo más.



Dios, solo te pido que me respaldes en esto. Que me ayudes con la tentación y la soledad. Ahora sos al único que yo necesito. Y como vos me lo prometiste, se que tenés pensamientos de bien para darme un futuro y una esperanza. Yo confío en vos, mi Cristo...




Letting go of the things I hold so dear
Letting go of all my pain and all my fears...

I'm letting go...

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