Hace mucho que no escribo, pero eso es simplemente por falta de necesidad, ya que, y como siempre digo, es mejor escribir cuando uno lo necesita en vez de hacerlo para completar espacios de tiempos que quedaron en blanco.
Este mes que estuve acá en esta nueva ciudad, me ayudo a conocer mucho de lo que antes ignoraba. No porque no haya estado enterada de muchas cosas, sino que simplemente al estar viviendo tantos años en una ciudad-pueblo es muy fácil ver la diferencia. Las avenidas, las alturas de las calles, los cientos de colectivos, las estaciones de subterráneos, los trenes y sus diferentes líneas; todo es tan nuevo para mi, pero tan emocionante para conocer.
Y creo que uno de los acontecimientos más importantes que pueden haberme pasado hasta ahora es el inicio de clases en la Universidad. Es... simplemente genial. No sabría describir exactamente lo que esto me produjo. Me encanta. A pesar de que muchas personas desvalorizaron la forma de actuar de la institución hacía los primeros años que cursan las personas, la verdad ser un número no me molesta para nada. Al contrario, me siento tranquila, siguiendo mis tiempos, obviamente con un poco de presión por parte del programa que nos dan los profesores. Me siento bien, tranquila pero igualmente emocionada por el nuevo rumbo que estoy tomando.
Hablo casi todos los días con mis padres, los cuales se sienten muy orgullosos de como me estoy encaminando hacia lo que quiero. Por ahora han recibido muy buenos comentarios míos, así que es otra área de la cual estar tranquila.
El manejo en la Universidad se podría decir que es muy libre, ya que nos dicen que es nuestro tema si hacemos las cosas o no. Es lo que nosotros elegimos hacer; si verdaderamente queremos esto, yo creo que vamos a luchar por conseguirlo. Por eso dicen que los que perseveran, esos permanecen, el resto simplemente abandona, ya que este camino no es para todos (eso es lo que yo creo).
Son años de estar con compañeros, profesores, materias, fechas, trabajos, los cuales me van a ayudar, no solo para mi futuro, sino para mi presente como persona, que también lo cuento como un logro más para esta vida.
Dios quiera ayudarme en este largo camino, pero lleno de sorpresas, tanto buenas como algunas malas, pero que finalmente todas me vas a ayudar para bien.
Estoy acá para encontrar mi camino... Y en verdad creo que estoy encaminada...

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